Paul McCartney y los demás artistas que actuaron en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos cobraron sólo una libra por su trabajo, señalaron este lunes los organizadores de Londres-2012.
"Los artistas más conocidos básicamente prestaron sus servicios gratuitamente", dijo un portavoz del comité organizador. "Pero para tener un acuerdo contractual hay que fijar una cantidad, o sea que ésta se estableció en una libra", agregó.
Además de McCartney, encargado de cerrar el espectáculo, otros artistas que participaron en la ceremonia fueron Mike Olfield, Dizzee Rascal, Arctic Monkeys y Emeli Sande.