Universidad Católica cayó por 2-0 ante Peñarol en el duelo de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores, un marcador que obliga a los cruzados a derrotar a los uruguayos por 3-0 en el duelo que se disputará el próximo miércoles en Santiago.
Lo peor de todo para los chilenos es que ambos goles de debieron a sendos errores del portero Paulo Garcés. El primero de ellos fue anotado por Juan Manuel Olivera a los 37 minutos del primer tiempo, luego de aprovechar un balón suelto, luego del choque entre el portero y Hans Martínez.
Los precordilleranos tuvieron varias opciones para marcar la igualdad, en especial en el segundo tiempo a través de Francisco Pizarro que estrelló un balonazo en el poste. Sin embargo, cuando todos firmaban el 1-0 en contra, un maracador accesible, un nuevo yerro de Garcés complicó la clasificación.
Nuevamente no logró controlar el balón el cual rebotó en Martinuccio antes de irse al fondo de las mallas, se jugaba el minuto 93 por lo que este gol puede ser mortal a la hora de apostar a una clasificación a las semifinales de la Libertadores.