Luego de una larga sesión, la Sala del Senado decidió este martes aprobar el proyecto de ley sobre "composición nutricional de los alimentos y su publicidad" o como la denominó el ministro de Salud, Jaime Mañalich, la ley del Super 8. Sin embargo, el texto legal será sometido a veto para eliminar algunos articulados polémicos.
Tras una intensa discusión que se extendió por más de dos horas, que incluyó el cambio de postura de varios parlamentarios de la Alianza, la iniciativa superó con 26 votos a favor y ninguno en contra -además de una abstención- uno de sus últimos pasos para convertirse en ley.
La medida quedó ahora a la espera de un veto presidencial para corregir aspectos del proyecto donde no hubo unanimidad, como la venta de "comida chatarra" en universidades, la publicidad a los sucedáneos de la leche materna y la publicidad de los alimentos que no son saludables.