El presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, afirmó que el despliegue de tropas en los recintos deportivos para garantizar la seguridad es una "buena estrategia" del Gobierno británico. A tres días del comienzo de los Juegos, el mandamás se mostró "muy confiado" en que el operativo diseñado funcionará sin problemas.
Tras el anuncio de esa firma de que será incapaz de reunir a los 10.400 efectivos que estaban previstos, el Ejecutivo del conservador David Cameron aumentó en 3.500 los soldados que se movilizarán para los Juegos, hasta un total de 17.000, y ha puesto a otras 1.200 tropas en alerta.
"Creo que es una buena estrategia. Han encontrado una solución y estamos muy contentos con ella", señaló el presidente del COI, que se mostró partidario de concluir el debate sobre los problemas de seguridad en las Olimpiadas y "seguir adelante".